Algunas citas memorables

"Si en la noche lloras porque has perdido el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas" Rabindranath Tagore

"Yo voy soñando caminos" Antonio Machado

"Lo que más me importa de la vida, es vivir" Federico García Lorca

"El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria" Ernesto Sábato

"Se tú e intenta ser feliz, pero ante todo, se tú" Charles Chaplin

"Hoy es siempre todavía" Antonio Machado

"¿Quién puede saber qué es real y qué es la verdad disfrazada de cuento?" Belgarath

"Yo soy la Justicia" L

"Que puedas no significa que debas" Acheron Parthenopareus

viernes, 20 de enero de 2012

Reflexión del bloque 5

Reflexión del bloque 5.

Esta tarde mientras iba en autobús hacia la academia he estado reflexionando acerca de este bloque. Por qué es importante enseñarlo y por qué ha sido siempre con el que más he disfrutado mientras era alumna. Mientras el autobús estaba parado en el atasco, saqué un bolígrafo de la cartera y un cuadernillo de espiral y me puse a escribir. 

Este hecho no es para nada inusual en mí. Desde que un buen día una de mis profesoras de Primaria, Carmen Laso me enseñó lo bonito que era escribir historias, para mí el escribir en el metro o en el autobús es algo tan natural como respirar. Pero hoy no iba a escribir el inicio de ninguna historia, no, hoy iba  a poner en papel mis reflexiones acerca del bloque de creación literaria. 

Me pregunto por qué la enseñanza de literatura siempre se nos ha enseñado desde el punto de vista teórico y pocas veces se nos ha enseñado desde el práctico... si eso mediante las dichosas redacciones que nos mandaban en el colegio nos íbamos expresando. Pero ahora como profesionales de la educación, seamos sinceros. Esas redacciones ¿qué demuestran? Sí, que nuestros alumnos tienen la grafía adecuada y la ortografía correcta. Pero no están creando nada nuevo. No están haciendo suyo el hecho de escribir.

A ver si nos entra en la cabeza de una buena vez que el escribir no es solo un conjunto de técnicas teóricas sobre cómo empuñar el bolígrafo, cómo hacer que nuestros alumnos escriban recto y que no cometan faltas de ortografía. Todo eso está muy bien y es necesario para la escritura, pero también tenemos que acordarnos de que el proceso de escribir es también algo creativo.

En este bloque he aprendido técnicas para hacer despegar la imaginación de los niños como si de un cohete se tratara. Técnicas tan increíbles como incentivarles a escribir un relato con unas palabras dadas, jugar al cadáver exiquisito, animarles a realizar sus propios diálogos teatrales. Y lo mejor de todo, ¡técnicas para escribir poesía! Muchos estudios han dicho que en Primaria la poesía hace que los niños se aprendan mejor las cosas que solo recitando, así que ¿por qué no emplear esas técnicas para que ellos creen su propio material literario y comprendan mejor la figura del creador literario?

Como le dije una vez a una amiga mía. La escritura es la ventana hacia nuevos mundos que aún no han sido descubiertos. Desde aquí os invito a todos a mostrar a nuestros alumnos la forma en la que ellos puedan abrir esa ventana al mundo que habita en su imaginación.

Reflexión del bloque 4

Reflexión del bloque 4

Este tema era uno de los temas con el que tenía más expectativas, el tema de la animación a la lectura. El tema donde una de las grandes misiones del profesor toma protagonismo. ¿Que de qué misión estoy hablando? Pues de la animación a la lectura.

El leer por el mero placer de leer es como ya he dicho en alguna ocasión un vicio. Un vicio sano, aunque una vez empiezas ya no puedes parar. Cada libro es una ventana a un nuevo mundo desconocido a la que nos podemos asomar para ampliar las fronteras de nuestra imaginación. La imaginación, es una herramienta muy poderosa. Todos la tenemos. Todos somos capaces de leer un libro y ver con los ojos de nuestra mente el mundo que se nos describe entre sus páginas. Todos tenemos una imaginación maravillosa, pero es necesario entrenarla. Y para ello, la mejor manera es leer. Comenzar a educar a los niños en el amor a lectura desde que son pequeños es algo fundamental si queremos que de mayores sean de ese tipo de personas que disfrutan leyendo un buen libro.

Además, está el hecho de que las personas que más disfrutan leyendo son los que años más tarde llegan más lejos ¿Por qué? Pues porque hacen realidad para todos lo que solo veían en su imaginación. Por eso, este tema, el de la motivación a la lectura, al ser de los más prácticos de la asignatura es quizás de los más útiles. Al fin y al cabo, se trata de revolucionar el mundo.

Se trata en definitiva, de reinventar los sueños que vemos en nuestra imaginación. Y para hacerlo no hay nada mejor que soñar cuando un libro nos lleva a lugares desconocidos.

Reflexión del bloque 3

Reflexión del bloque 3

Después de terminar el bloque 3 tuve la sensación de haber vuelto atrás en el tiempo a Bachillerato. Sí, a Bachillerato ¿qué por qué? Porque desde entonces que no veía con detenimiento las etapas históricas del desarrollo de la Literatura española. Y como entonces, me ha encantado el tema. Y esto es porque yo creo que para entender bien a un país o a una cultura, hace falta saber su historia.

Muchas cosas en la historia (por no decir casi todas) se rigen por una ley universal que parece controlarlo todo. La ley pendular. La historia y la cultura siempre van hacia delante y hacia atrás, casi como si se tratara de una batalla épica entre el progreso y el retraso. Y esta lucha da lugar a manifestaciones artísticas magníficas, que nosotros, pobres incultos, no valoramos lo suficiente porque creemos que no están a la altura de otros grandes países. Eso es un error. Nuestra literatura es buena, el problema reside en la conciencia de quienes la contemplan. El problema es que de desde el colegio nos crean una fuerte inseguridad en nosotros mismos y en las manifestaciones artísticas que producimos. Eso es algo, que a mi juicio, debe cambiar y cuanto antes.

Este tema me ha servido para darme cuenta de ello. Está muy bien valorar el valor de la literatura de otros países, eso es algo que es genial. Pero por favor, valorémonos nosotros un poquito más. Enseñemos a nuestros niños a estar orgullosos de los cuentos que produzcan y no empecemos con el mítico "Está muy bien pero tal país tienen algo mejor". Está muy bien eso de querer mejorar, pero estar eternamente haciendo de menos a nuestra literatura es un fallo garrafal. Si queremos ser tomados en serio a nivel de escritores (o de productores de cultura en general) no podemos autodestruir nuestro trabajo antes de enseñarlo a los demás. Porque si nos infravaloramos nunca nadie nos tomará en serio. 

Así que cambiemos el chip, señores, hay que empezar a creerse lo mucho que valemos porque solo así se obtiene el respeto de los demás. Si, en el plano de la Literatura también.

Reflexión del bloque 2

Reflexión del bloque 2

Este ha sido quizás, el bloque que más ganas teníamos todos de conocer. El de los cuentos folclóricos. Los cuentos que marcaron nuestra infancia. Esos cuentos a los que debemos nuestra imaginación y todos los mitos y seres que tenemos guardados en nuestra mente. Todos seres, provienen de una dimensión conocida pero parcialmente olvidada por el género humano: el folklore.

Aunque esos cuentos no son los mismos ahora que cuando fueron contados por primera vez. Porque al igual que sucede con los rumores, los cuentos se inician de una manera, se enriquecen con los añadidos de cada uno de los narradores, y se expande cruzando las fronteras del espacio y del tiempo, entrando por la puerta grande a la eternidad. 

Porque algunos son solo sueños, y los sueños, sueños son. 

Aunque el hombre para poder realizarse como persona necesita de esos sueños para poder vivir. Para poder alcanzar nuevas metas y poder alcanzar mediante su parte divina el estado de creación que hace que el ser humano se acerque a Dios.

Así pues, soñemos otra vez como niños. Porque soñando es cuando se alcanzan las más grandes metas de la humanidad y cuando se hace posible lo que parecía imposible.

Reflexión bloque 1

Reflexión del bloque 1

Son días de fin de semestre, y días en los que entre el caos de saber qué nota tendremos, podemos utilizar para hacer reflexión sobre lo que hemos aprendido a lo largo de este curso.

Cuando empezamos el bloque 1, muchos de nosotros teníamos un cacao impresionante en la cabeza en cuanto al tema de qué era la literatura. Muchos conceptos mezclados. Supongo que herencia de profesores que en el colegio y en Bachillerato nos intentaron meter el mundo condensado en nuestra cabeza.

En este bloque, empezamos por conocer la verdadera cara de la literatura y ver su evolución a lo largo del tiempo. Mi conclusión es la siguiente: la literatura es como un ser humano, se desarrolla con el tiempo. Y sólo con el tiempo alcanza sus grandes metas. Bueno, siendo sinceros, diré que ha sido bueno recordar los movimientos artísticos de la literatura, porque después de Bachillerato se quedaron bastante olvidados allá en el rincón de la cabeza donde habitan todo tipo de seres. Y había que ser un Indiana Jones para ir a buscarlos.

Por eso, no es tan importante el saber dónde nacieron los cuentos infantiles y cuando fue eso. Porque si nos ponemos en ese plan, entraríamos en un debate tan interminable como el de el huevo y la gallina. Lo importante es conocer los criterios de selección de un libro antes de mandarlo.  Y más nos vale que cuando lo hagamos sepamos que estamos mandando, puesto que de no saberlo, nuestros alumnos se rebelarían cual tripulación de piratas. Las filas de la gente que odia leer están repletas de antiguos alumnos cuyos profesores les mandaron bazofia para leer.

Esta es quizá, una de las grandes misiones del maestro, el formar a futuros lectores. Buenos lectores, que no se dejen seducir por sagas basura como Crepúsculo. Esa saga que hace evidente la diferencia entre quienes leen a menudo y quienes no lo hacen. Pero no desesperemos, todo esfuerzo tiene su recompensa, y el formar a buenos lectores y libre pensadores es una gratificación muy buena. De esas que te arrancan una sonrisa cuando lo demás falla. Y de esas cosas que te hacen sentir que has elegido un buen camino cuando decidiste convertirte en maestro.

Así pues, el camino está ahí, solo hay que tener un buen bastón para apartar los obstáculos y un buen calzado para recorrer el camino de la enseñanza sin desfallecer. ¿Estamos preparados? ¿Si? Muy bien, empecemos el viaje con ilusión. Aunque nos digan lo contrario, una persona puede cambiar el mundo. Y si es maestro, aún más.

jueves, 19 de enero de 2012

Bloque 4: Motivando a la lectura

Bloque 4: Animación a la lectura

Bueno, una vez hemos presentado al libro, ha llegado la hora que todos estábamos esperando: la de introducir ese libro en nuestra aula y hacer que los niños disfruten del enorme placer que supone leer. Para que al niño le guste leer es imprescindible una cosa, no presionarle. Si empezamos presionando en cuanto a la lectura se refiere nuestro alumno no tardará en ver la lectura como algo opresivo que le impide disfrutar de las cosas que realmente le gustan. Y ese no es el objetivo, es más, es lo que debemos evitar a toda costa.

Todos nosotros hemos tenido profesores en el colegio que nos han mandado libros para leer aburridos, y muchos de nosotros nos planteamos en un momento determinado el dejar de leer. Una lástima, porque leer nos ayuda a desarrollar una serie de objetivos muy importantes:
-        Se despierta la imaginación y fantasía del niño, al introducirlo en mundos fantásticos o reales, casi siempre desconocidos.
-        Se enriquece su vocabulario, favoreciendo la expresión y comprensión oral y la expresión escrita. Y de esta manera se mejora la ortografía, esa conocida que parece ser lo más importante en las aulas.
-        Mejora la autoestima del niño porque al realizar lecturas expresivas, en voz alta, gana confianza en sí mismo.
-        Aumenta su conocimiento al relacionar las lecturas de diferentes áreas.
-        Comentando lo leído se favorece la conversación y comprensión.
-        A través de la lectura se aprende a estudiar.
-        Descubre la belleza del lenguaje leyendo textos bien seleccionados: narraciones, dramatizaciones, recitaciones...

Como podemos ver, el vicio de leer, es muchísimo más saludable y placentero que muchos a los que dedicamos nuestro tiempo y dinero. Además, la lectura, como todos los vicios cuando te engancha ya no puedes parar. Y esto en el caso de la lectura es una ventaja porque cuanto más se lee más se disfruta y más se aprende. Como futuros profesionales de la enseñanza, tenemos que motivar a nuestros alumnos a leer y hacer una lectura comprensiva, para que no se pierdan ni un solo detalle de ese universo maravilloso que hay tras el libro.

Muy bien, teniendo esto claro ¿Qué es la animación a la lectura? Muchos profesionales la han tratado de definir. Con este concepto sucede lo mismo que con los grandes conceptos abstractos, que es muy complicado definirlo. Montserrat Sarto hablaba de disfrutar leyendo, hablaba de pasión lectora. Y Carmen Olivares hablaba del acto consciente que ejerce un lector enamorado en otro incipiente para acercarlo afectivamente y conscientemente al mundo de la lectura. Teniendo en cuenta la opinión de estas dos grandes eminencias voy a intentar definir lo que es para mí la animación a la lectura. La animación a la lectura es aquella estrategia que utiliza un fervoroso lector para darnos a conocer un nuevo mundo con infinitas posibilidades.

Para poder acercarnos a cumplir una de nuestras más importantes misiones como docentes, no deberemos perder de vista una serie de objetivos:
-        Despertar el placer por la lectura: este primer objetivo es el primordial ya que es el que está estrechamente unido con la animación lectora. Y es lo que va a hacer que se siga leyendo o no cuando se sea mayor.

-        Adquirir nuevos conocimientos: cuánto más se lee, más información se recauda ya sea sobre un tema o sobre experiencias en la vida. Con esto conseguiremos que los niños estén mejor preparados y empiecen a pensar por su cuenta. Cuando efectuemos la elección del libro, no podemos perder de vista el momento evolutivo del niño.

-        Dominar el vocabulario: es necesario que domine el vocabulario usual y fundamental para así desarrollar la comprensión y expresión oral y escrita. Esto supone que el niño descubra lo positivo que puede llegar a ser el lenguaje al descubrir diversas formas de expresarse.

-        Mejorar el autoconcepto del niño: Desarrollar su personalidad. A través de cuentos, poesías infantiles, el niño va ampliando su experiencia y desarrolla su personalidad en el ámbito cognitivo, afectivo… Además de ir ganando autoestima debido a que cada vez es capaz de leer cosas más complicadas.

-        Despertar la imaginación y la fantasía, introduciéndole en otros mundos reales o fantásticos.

-        Automatizar la decodificación de los signos escritos del lenguaje: Letras, sílabas, palabras, signos de puntuación y demás símbolos que conforman la expresión escrita, para conseguir fluidez lectora.

-        Fijar la ortografía de las palabras: Es un hecho comprobado, aquel niño que lee de forma habitual, comete menos faltas de ortografía que el niño lector. Esto se debe a que según se va leyendo la vista "fotografía" las palabras.

-        Aprender a estudiar: No hay ninguna duda que un niño que lee correctamente capta mucho mejor lo que está estudiando que otro niño que lee con dificultad.

-        Describir la belleza del lenguaje: Desarrollando valores estéticos.

Todos estos objetivos deberían ayudarnos a poder elegir mejor los libros que vamos a ofrecer a nuestros intrépidos lectores. Muy bien, y ahora, la siguiente pregunta en responder es la siguiente: ya tengo el libro pero ¿Cómo motivo al niño? Existen diversas maneras de leer o contar un cuento, y un buen maestro las debe conocer para poderlas utilizar cuando se vea en la necesidad de ellas:
-        Cuentos para ser contados: en esta categoría nos encontramos con los cuentacuentos, el teatro de marionetas…
-        Cuentos para ser leídos: en este caso encontraremos cuentos con texto y cuentos con imágenes. Aquí hay diferentes tipos de libros según la edad de nuestro lector, pero en todos los casos, un mismo consejo: hay que conocer el libro primero antes de mandarlo, así que hay que leerlo. Y esto no conviene saltárselo no vaya a ser que les mandemos un libro que no les guste y les resulte tedioso.
-        Cuentos con diferentes materiales: Como papiroflexia. Hay que tener la mente bien abierta a las diversas posibilidades que nos brindan diferentes materiales para contar cuentos.
-        Cuentos de arena y reflectantes: para los cuentos de arena es necesario conocer la técnica ya que el cuento se transmite mediante la utilización de arena. Los cuentos reflectantes son aquellos que se pueden contar en la oscuridad.
-        Cuentos para ser creados: en este apartado nos encontramos con los cuentos viajeros, aquellos que son creados por los niños y las familias. También encontraremos en este apartado el cuento de los nombres, este consiste en crear una historia utilizando las fotos de los niños.

Y ahora, pasemos a hablar de las características del buen motivador a la lectura. Como cada persona es única e irrepetible, pondremos unas características generales: Paciencia, prudencia, constancia, confianza, rigor, creador de ambientes, planificación, creatividad, respeto, coherencia, modestia, sensibilidad, profesionalidad, psicología y persuasión. Y ahora viene lo importante, una lista de errores frecuentes que tenemos que tener mucho cuidado en no cometer. Si lo hacemos estallará la bomba, digo, el niño acabará odiando la lectura. Estos son esos errores frecuentemente cometidos que hacen que haya una persona menos interesada en leer:
1.      Olvidar lo que el niño sabe cuando le enseñamos a leer.
2.      Enseñar a leer desdeñando la comprensión.
3.      Obligar a leer sin dar tiempo para la lectura libre.
4.      Poner el acento en el descifrado y no en el razonamiento.
5.      El mercantilismo lector: hacer siempre algo después de leer (trabajo, resumen, ficha...).
6.      Enfrentar lectura y TV, videojuegos y ordenadores.
7.      Demonizar los cómics.
8.      Considerar al lector un sujeto pasivo que lee lo que le dice el maestro y como éste le obliga a hacerlo.
9.      Leer en voz alta sin haber dominado y comprendido previamente el texto.
10.  Obligar a leer a todos al mismo ritmo, con la misma entonación y con igual velocidad.
11.  Fundamentalismo lector: leer os hará más libres, mejores personas, soñar, vivir aventuras fantásticas...
12.  Hipocresía adulta: ¿por qué no nos ven leer?
13.  Utilizar materiales de lectura anodinos y complejos.
14.  Desatender el derecho del niño a que le cuenten y le lean.
15.  Olvidar que la narración oral lleva a la pasión lectora.
16.  Privar al niño de la posibilidad de crear y contar sus propias historias y poemas.
17.  Igualar los estómagos lectores, acordémonos que no todos los niños de la misma edad están en el mismo momento evolutivo ni tienen los mismos gustos.
18.  Olvidar que el niño es único e irrepetible.
19.  Imponer nuestros gustos lectores.
20.  Ahogar imaginación infantil con textos e ilustraciones planas
21.   Transformar el libro en elemento de tortura. Hay muchos padres y profesores que privan al niño de hacer las cosas que realmente le gustan hasta que no acabe de leer. Esto es lo que se denomina uso del libro como instrumento de tortura.

Pero de nada sirve ser un genial motivador y crear un ambiente magnifico si el niño no pone de su parte. No se puede llevar a cabo la motivación a la lectura si no existe interés en ella por parte del alumno. Por eso, para despertar el interés de nuestros alumnos necesitamos buenas actividades. Existen tres grandes bloques temporales de actividades que se pueden realizar durante la lectura:

-Actividades introductorias o de antes de leer
-Actividades para hacer durante la lectura
-Actividades que hacer para después de leer el libro.

Como opinión personal añado una cosa, aparte de explicarles antes de cada actividad lo que vamos a hacer, debemos realizar actividades entretenidas. No recurramos a “vamos a rellenar la ficha que viene en la página x del libro” porque eso no motiva nada. Así mismo, yo recomendaría utilizar los juegos más entretenidos cuando hemos acabado con la lectura, porque así a parte de quitarse el estrés se quita de encima el aburrimiento y se divierten. Y al asociar la lectura con algo divertido, volverá a querer leer.

Teóricamente es muy sencillo, así que, ¡vamos a llevarlo a la práctica y acabar de una buena vez con la frasecita de “leer es un rollo”!

Actividades para la animación a la lectura

Actividades para la animación a la lectura


Título: El pequeño vampiro y el gran amor
Título original: Der kleine Vampir und die große Liebe
Editorial: Alfaguara
Colección: Alfaguara Infantil
Edad recomendada: A partir de 10 años.
Elegiré el libro “El pequeño vampiro y el gran amor” de Angela Sommer-Bodenburg para programar una serie de actividades para trabajar la animación a la lectura. Dividiremos esta secuencia de actividades en tres partes.

-Actividades previas a la lectura
Ver la portada a ver qué les sugiere: Mediante una lluvia de ideas, los alumnos al mirar la portada del libro dirán que les sugiere y de qué creen que irá el libro.
Montar una historia: Una vez hayan visto la portada, animaremos a nuestros alumnos a que monten entre todos una historia con solo la información que de la portada.
Leer un fragmento significativo del texto y dejarles con intriga: De esta manera fomentamos el interés hacia la obra y les motivamos a seguir leyendo para ver qué sucede.

-Actividades durante la lectura:
Estas actividades deben tener como objetivo tanto la animación para seguir leyendo el libro como la aclaración de dudas que pudieran surgir durante el trascurso de la lectura. Por eso, es necesario que tengamos un ejemplar del libro nosotros también para poder seguir la lectura y predecir en qué pasajes puede haber problemas.
1)    
  Primeras impresiones
Después de la lectura de los 3 primeros capítulos les preguntaremos a nuestros alumnos que les está pareciendo el libro, si está cumpliendo con sus expectativas. Desde este apartado, podemos enfocar el tema a las vivencias personales de nuestros alumnos en el plano familiar, puesto que en los tres primeros capítulos, se da la relación entre Anton y sus padres.

En este apartado podemos pedirles a nuestros alumnos que realicen un dibujo de Anton y de cómo creen que serán los demás protagonistas que saldrán en el cuento. Luego, les pediremos que entre todos, realicen un comic sobre cómo creen que se desenvolverá la historia.

2)      Adentrándonos en el mundo del pequeño vampiro
Después de haber avanzado un poco más en la lectura del libro “El pequeño vampiro y el gran amor” consistirá en hacer una recopilación de todos los personajes que han salido en el libro y compararlos con los que habíamos predicho en la actividad uno. Además, les instaremos a que ilustren las escenas que más les hayan gustado y que hagan una redacción sobre su personaje favorito del libro y qué cosas les gustan de él y cuales no tanto.

3)      Test de atención
Se tratará de hacer una serie de preguntas acerca del libro a medida que van leyendo para ver qué nivel de atención tienen y si hay algo que se les haya pasado por alto. Además, les podemos incentivar a que busquen en el diccionario las palabras que no entiendan.

-Actividades para después de la lectura:
Aparte de las ya consabidas preguntas, podemos hacer una serie de actividades lúdicas con nuestros alumnos, relacionadas con el libro que acaban de leer. Por ejemplo orientadas desde diferentes asignaturas. Podemos realizar caretas de sus personajes favoritos desde el área de plástica, así como pequeños vampiros de arcilla como Anton.

A título personal, recomendaría la lectura de este libro cuando se acerca Halloween o Carnaval, porque así podemos montar con nuestros alumnos una representación teatral del libro “El pequeño vampiro y el gran amor” y hacer una fiesta de disfraces como la que hacen los protagonistas en el libro.

Personalmente este libro fue uno de mis favoritos durante mi infancia y con el que le cogí el gusto a la literatura sobrenatural. Es muy ameno, y tanto Rudiger, Anna como Anton son personajes con los que no cuesta sentirse identificado, por lo que es un libro que vale la pena leer en Primaria.